"2026, Año de Margarita Maza Parada"
LXVI Legislatura. “Soberanía y Justicia Social”
Boletín No. 3115
• La diputada López Rabadán reconoce su importancia, ya que permite que hoy la Cámara de Diputados y el Senado de la República sean paritarios
• Participaron en la sesión de la Comisión Permanente representantes de todos los grupos parlamentarios
Durante la efeméride con motivo del Primer Congreso Feminista de Yucatán de 1916, la presidenta de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente, diputada Kenia López Rabadán, reconoció la importancia de este congreso feminista que permite que el día de hoy la Cámara de Diputados y el Senado de la República sean paritarios.
Subrayó que, gracias a la apertura, el diálogo y el entendimiento, se votó para que en esta Legislatura la senadora Laura Itzel Castillo Juárez presidiera el Senado de la República “y una servidora la Cámara de Diputados”.
“Muchas gracias a todas y todos nuestros compañeros por este espacio deliberativo hoy para este día reconocer el trabajo de millones de mujeres que nos han antecedido”, puntualizó.
Gran precedente para que mujeres contaran con derechos políticos
La senadora Verónica Noemí Camino Farjat (Morena) afirmó que el primer congreso feminista fue un gran precedente que inició la discusión de la vida pública para lograr que las mujeres contaran con derechos políticos y sociales en igualdad de condiciones. “El trabajo de ellas y de todas las sufragistas, a lo largo de todos estos años, de estos 110 años, nos da la oportunidad de llegar hasta este momento”.
Agregó que actualmente se tiene un Congreso de la Unión de formación paritaria y, a su vez, un amplio andamiaje jurídico que protege a las mujeres de cualquier tipo de violencia en razón de género; aseguran derechos laborales en igualdad de condiciones, y recientemente se ha reconocido la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de la vida pública.
De ese congreso nació el camino hacia el voto femenino
Del PAN, la senadora Gina Gerardina Campuzano González señaló que hace 110 años más de 600 mujeres se reunieron en el teatro “Peón Contreras” de Mérida para hacer algo que en su tiempo fue incomodo: exigir derechos. Eran en su mayoría maestras, mujeres que habían vivido la exclusión, sin tener reconocimiento ni derechos políticos, por lo que decidieron organizarse, debatir y levantar la voz.
Ese congreso, dijo, no fue simbólico, abrió una grieta irreversible en la historia de México; de ahí nació el camino hacia el voto femenino y la participación política de las mujeres. A más de un siglo, ese legado vive en esta tribuna; se ha avanzado en paridad y en leyes contra la violencia y mayor presencia de mujeres en la vida pública, pero hoy ser mujer sigue teniendo costos.
Esta conmemoración, un llamado urgente a la acción
La diputada Ruth Maricela Silva Andraca (PVEM) sostuvo que el surgimiento de un congreso feminista fue un acontecimiento que marcó un antes y un después en la lucha por la justicia, igualdad y los derechos de la mujer en México. Apuntó que recordar dicho momento no es solo evocar nombres o fechas, sino distinguir la valentía, visión y las estrategias de quienes imaginaron un horizonte en el que las mujeres fueran reconocidas como sujetas plenas de derechos civiles y políticos.
Esta conmemoración, añadió, también representa un llamado urgente a la acción, ya que la igualdad formal no garantiza por sí sola la igualdad real; “persisten brechas salariales, techos de cristal, violencia de género y barreras estructurales que limitan el pleno ejercicio de derechos, particularmente para las mujeres indígenas, rurales, afrodescendientes, con discapacidad y transexuales”.
Fue el nacimiento de un feminismo mexicano con raíces propias
Por el PT, la diputada Magdalena del Socorro Núñez Monreal recordó que el congreso feminista de Yucatán fue el nacimiento de un feminismo mexicano con raíces propias. Dicho espacio rompió un silencio de varios siglos, ya que las mujeres comenzaron a nombrar las desigualdades, exclusiones e injusticias; sin embargo, no fueron reconocidos todos sus derechos hasta que en 1953 las mujeres conquistaron el derecho al voto.
Consideró que recordar el primer congreso feminista no es mirar al pasado con nostalgia, sino con compromiso y reconocer que cada derecho fue arrancado al silencio, cada avance fue colectivo y cada paso fue político. “La lucha feminista en México no ha sido lineal, ha sido una lucha de resistencia frente a un sistema patriarcal que nos quiso fuera de la historia, la política y del poder”.
Después de 110 años todavía siguen en esa lucha
A su vez, la diputada Ana Isabel González González (PRI) aseguró que después de 110 años todavía siguen en esa lucha porque, aunque se ha avanzado muchísimo y hoy se tiene una Cámara de Diputados igualitaria, con paridad. “Aún no tenemos una igualdad salarial, y pese a que se han hecho modificaciones materia de igualdad sustantiva falta que se vea reflejado ese trabajo”.
Estimó que se debe seguir trabajando en los derechos de las mujeres; asimismo, luchar porque se baje la brecha que ha existido durante todos los tiempos en materia salarial, pero también en materia de desigualdad y en discriminación.
Feminismo no es una moda
El senador Luis Donaldo Colosio Riojas, de MC, subrayó que el feminismo no es una moda ni una ocurrencia reciente o una causa pasajera, sino que es memoria, historia y lucha sostenida; por ello, indicó, el primer congreso feminista de 1916 en Yucatán marcó un antes y un después en la vida pública de las mujeres en nuestro país.
“En el pleno contexto de la Revolución mexicana, un momento de ruptura, de transformación y de disputa por el futuro del país, las mujeres decidieron que no podían seguir al margen. Decidieron que sus voces no estaban hechas solo para el ámbito privado, sino para la vida pública, para la discusión política, para la toma de decisiones, y lo hicieron con valentía”, expresó.
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