"2026, Año de Margarita Maza Parada"
LXVI Legislatura. “Soberanía y Justicia Social”
Boletín No. 3243
• Inaugura el Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas
Mientras siga habiendo violencias tan visibles, tan perniciosas, de tanto impacto, tenemos que seguir denunciando, generando conciencia e impulsando los cambios legales necesarios para cerrar las brechas que hoy siguen abiertas, afirmó la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán.
Al inaugurar el “Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas”, señaló que para erradicar este desafío se requieren leyes eficaces, presupuestos suficientes y políticas públicas sostenidas y, sobre todo, datos confiables y transparentes, que permitan dimensionar con precisión el problema y orientar decisiones responsables.
“Hoy nadie puede negar que la violencia de género debe ser una prioridad y no podemos bajar la guardia, ni desde la ley ni desde la política pública ni desde el presupuesto”, aclaró.
Recordó que la violencia no es un fenómeno aislado ni espontáneo, pues se sabe que en la infancia las capacidades de niñas y niños son iguales y que son los aprendizajes sociales y culturales los que, con el tiempo, generan desigualdades que pueden traducirse en discriminación y, finalmente, en violencia.
“Por eso, debemos trabajar con mujeres y niñas, para identificar el ciclo de discriminación y violencia desde edades tempranas, pero, sobre todo, tenemos que trabajar con hombres y niños para que identifiquen, prevengan y combatan esta violencia”, alertó.
La diputada Kenia López consideró que la erradicación de la violencia exige leyes firmes, pero también transformación cultural y esta solo podrá darse si trabajamos juntos en el objetivo compartido de vivir en paz y armonía, en colaboración y respeto.
Desde el Poder Legislativo --dijo-- se han impulsado cambios relevantes. Como legisladora, promovió en 2018 la iniciativa para lograr la paridad en todo, en todos los poderes y en todos los órdenes de gobierno. “Hoy esa paridad es una realidad en el Congreso. Hay más diputadas, senadoras y gobernadoras que nunca. Y eso importa, porque cuando las mujeres ocupamos los espacios de representación, la agenda de las mujeres y las niñas deja de ser marginal y se vuelve prioritaria”.
Mencionó que se ha avanzado en términos normativos, se cuenta con marcos jurídicos más robustos; sin embargo, en las calles, en los hogares, en múltiples espacios, muchas mujeres siguen en peligro. Existe una exigencia legítima de paz y seguridad en nuestro país, y esa inseguridad también golpea con particular fuerza a mujeres y niñas.
Por ello, este encuentro, añadió, es una oportunidad estratégica. Abrir el diálogo, escuchar a quienes trabajan directamente con las mujeres y las niñas, incorporar evidencia, indicadores y conceptos especializados nos van a permitir generar instrumentos parlamentarios mucho más eficaces. Nuestro deber es revisar, perfeccionar y modificar las leyes para que realmente garanticen que niñas y adolescentes puedan vivir, desarrollarse y ser felices en un entorno seguro.
Subrayó que la Cámara de Diputados asume su papel como actor activo en la agenda internacional de derechos humanos. “Estamos aquí para escuchar, pero, sobre todo, estamos aquí para actuar, para traducir el conocimiento en reformas concretas, para cerrar brechas, para fortalecer instituciones, para acompañar a las mujeres que hoy demandan justicia y protección. Erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas no es una consigna; es una obligación ética, jurídica y política. Es una responsabilidad que nos exige coherencia, valentía y constancia”.
Aplaudió la presencia de Reem Alsalem, relatora especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, “quien aportará elementos; su experiencia, sus datos, su visión técnica y su firme defensa de los derechos humanos, especialmente en la vida de niñas, mujeres y adolescentes, son, sin duda, una guía para fortalecer nuestro trabajo legislativo.
Destacó la labor de Patricia Olamendi, cuya trayectoria ha contribuido de manera sustantiva al avance de los derechos de las mujeres, y de la diputada Anaís Burgos Hernández, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, quien desde la Cámara ha trabajado en esta Legislatura con una convicción de esta agenda sustantiva para cerrar brechas históricas.
Necesaria, la igualdad sustantiva y protección para las mujeres
La diputada Anais Miriam Burgos Hernández (Morena) señaló que las reformas constitucionales recientes refuerzan la igualdad sustantiva como principio rector, la vida libre de violencia como obligación reforzada, la participación paritaria en la vida pública, y el reconocimiento de la autonomía y la dignidad de todas las mujeres.
Dijo que las mexicanas cuentan con un marco normativo creado por la lucha histórica de miles de mujeres por la igualdad y protección. “Tenemos la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres, la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, entre otras”, agregó.
Indicó que en 2025 se registraron 786 presuntos feminicidios y más de 2,300 homicidios dolosos de mujeres. Los delitos sexuales superaron las 71,000 carpetas y el 64 por ciento de las víctimas de violación son menores de 18 años. Advirtió que la violencia se agrava cuando confluyen factores como origen indígena, discapacidad, orientación sexual, pobreza o ruralidad.
La impunidad y la falta de acceso efectivo a la justicia genera aumento de la violencia contra mujeres y niñas
En su conferencia magistral, la relatora especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y niñas, Reem Alsalem, expuso que México en 2025 reconoció que hay un aumento de la violencia contra mujeres y niñas perpetrado tanto por actores estatales como no estatales.
Asimismo, que hay desapariciones persistentes de mujeres, deficiencias en la investigación, la reparación del daño y no existe apoyo suficiente a las familias que buscan a mujeres y niñas desaparecidas. Añadió que una de las razones por las cuales se presentan estos fenómenos son la impunidad y la falta de acceso efectivo a la justicia.
Refirió que, si bien México ha asumido compromisos importantes, “por ejemplo, durante su examen periódico universal en 2024, el gobierno mexicano aceptó la abrumadora mayoría de las recomendaciones, incluidas aquellas relativas a la armonización de marcos jurídicos sobre feminicidio, desaparición y violencia basada en género y el fortalecimiento de la capacidad de las fiscalías y la protección de las defensoras y periodistas. Sin embargo, pese a los avances normativos, la violencia contra las mujeres continúa en niveles epidémicos y alarmantes también en este país”.
La relatora expresó que la paradoja “de nuestro tiempo está en el reconocimiento jurídico, el cual se ha ampliado, pero la violencia persiste y en algunos ámbitos se intensifica.”
Hizo notar que una de las áreas donde hay cifras alarmantes es el feminicidio. “Solo en 2024, aproximadamente 30 mil mujeres fueron asesinadas intencionalmente en el mundo, y de este total cerca del 60 por ciento fueron asesinados por parejas íntimas y familiares”.
En cuanto a la impunidad, afirmó que esta es una barrera fundamental para reducir la violencia contra las mujeres y las niñas, porque las sobrevivientes enfrentan sesgos de género, de sexo, revictimización, retrasos procesales, instituciones insuficientemente financiadas y estereotipos discriminatorios.
Recordó que la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, CEDAW, por sus siglas en inglés, señaló a México obstáculos estructurales como la limitante de la autonomía de los órganos de supervisión y la insuficiencia de los resultados medibles, lo cual afecta particularmente a las mujeres indígenas, rurales, migrantes y aquellas que viven en pobreza o enfrentan discriminación interseccional.
Dijo que los estados deben cumplir plenamente sus obligaciones de debida diligencia para prevenir, investigar, procesar, sancionar y proporcionar recursos centrados en las sobrevivientes informadas por el trauma y también deben invertir de manera sostenida en justicia y servicios de apoyo”.
Reem Alsalem sostuvo que la violencia contra las mujeres se ve exacerbada por la desigualdad estructural, la pobreza, el desplazamiento y el crimen organizado, además de las medidas de austeridad, ya que van vinculadas a presiones financieras globales o al aumento del gasto militar que resultan en recortes graves a refugios para mujeres víctimas de violencia, a asistencia jurídica y a servicios de protección.
Indicó que otra de las razones de las violencias contra las mujeres y niñas es que las fuerzas patriarcales y misóginas se han vuelto más agresivas, “han construido discursos que legitiman los ataques, la explotación, la mercantilización, la pornificación, la sexualización y la deshumanización de mujeres y niñas ya no solo en el mundo físico, sino en el digital”.
En lo que respecta a la prostitución y pornografía, la relatora expuso que estos actos buscan normalizarse, porque se habla de libre albedrío, el cual es utilizado como “arma contra las mujeres prostituidas y que suele ser extorsionada mediante cohesión física o económica, manipulación y violencia”.
Propuso que los Estados repliquen el modelo nórdico o el modelo de igualdad que consiste en penalizar tanto la prostitución como la pornografía para las mujeres y niñas; es decir, tratarlas como víctimas y proporcionar apoyo integral y vías de salida para ellas y sancionar su compra.
México es uno de los países con más altos índices en pornografía y prostitución infantil
En tanto, Patricia Olamendi Torres, cofundadora de "Nosotras Tenemos Otros Datos" y de la “Red de Mujeres en Plural”, refirió que México es uno de los países con más altos índices en pornografía y prostitución infantil, sobre todo en zonas turísticas, señaladas como focos para este “negocio” del crimen organizado. Agregó que en el último año se han duplicado los casos en materia de trata de personas.
Manifestó su preocupación por quienes insisten en legalizar la prostitución y lo consideran un trabajo, ya que es una forma de explotación donde nadie puede ser dignificado. “Tienen que saber que están volviendo empresarios a tratantes y proxenetas, lo que nos parece gravísimo”. Hizo un llamado a todas y todos a reflexionar sobre la sociedad que están construyendo, las atrocidades que se están validando y para exigir respeto a la vida, libertad y seguridad de las mujeres.
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"2026, Año de Margarita Maza Parada"
LXVI Legislatura. “Soberanía y Justicia Social”
Palacio Legislativo de San Lázaro, a 16 de febrero de 20206
DIPUTADA KENIA LÓPEZ RABADÁN
Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados
Mensaje durante la inauguración del “Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas” en el Palacio Legislativo de San Lázaro
Muchas gracias.
Mientras siga habiendo violencias tan visibles, tan perniciosas, de tanto impacto, tenemos que seguir denunciando, generando conciencia e impulsando los cambios legales necesarios para cerrar las brechas que hoy lamentablemente siguen abiertas. Con esa convicción inauguramos hoy este “Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas”.
Diputadas, diputados, ex legisladoras: Muchas gracias por estar aquí
Representantes de organismos internacionales, integrantes de la sociedad civil y de varios colectivos de mujeres: están en su casa. Esta Cámara de Diputados es suya.
Gracias a los medios de comunicación que nos acompañan porque gracias a ustedes visibilizamos esta violencia que sufren las mujeres y las niñas, pero, sobre todo, visibilizamos la necesidad de erradicarla.
Amigas y amigos todos.
Muchas gracias coordinador por estar aquí en este evento en donde, sin lugar a dudas, vamos a generar condiciones para que nuestro trabajo, coordinador, diputadas, querida Marcela, muchas gracias, querida presidenta Anais Burgos, presidenta de la Comisión de Igualdad, en donde nuestro trabajo pueda dar frutos. Gracias por estar aquí.
Es un honor darles la bienvenida a la Cámara de Diputados al “Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas”, un espacio que asume con responsabilidad histórica uno de los mayores retos de nuestro tiempo.
Saludo y reconozco a la doctora Reem Alsalem, relatora especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas. Su presencia, doctora, en esta soberanía honra este encuentro que nos aportará elementos y estoy segura nos comprometerá a trabajar. Muchas gracias por estar en México, muchas gracias por estar en la Cámara de Diputados.
Su experiencia, sus datos, su visión técnica y su firme defensa de los derechos humanos, especialmente en la vida de niñas, mujeres y adolescentes, son, sin duda, una guía para fortalecer nuestro trabajo legislativo.
Quiero aquí reconocer y agradecer la participación de la doctora Patricia Olamendi, porque es con ella y gracias a ella que hoy estamos reunidas aquí. Ustedes saben, yo le digo mi mentora, cuya trayectoria ha contribuido de manera sustantiva al avance de los derechos de las mujeres.
Y, por supuesto, quiero agradecer de manera enfática a nuestra diputada Anais Burgos Hernández, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, quien desde esta Cámara de Diputados ha trabajado en esta legislatura con una convicción de una agenda sustantiva para cerrar estas brechas históricas. Gracias, querida presidenta.
Convocamos este encuentro porque la violencia contra las mujeres y niñas sigue siendo uno de los desafíos más profundos de nuestra sociedad para erradicar este desafío se requieren leyes eficaces, presupuestos suficientes y políticas públicas sostenidas y, sobre todo, datos confiables y transparentes que permitan dimensionar con precisión el problema y orientar para tomar decisiones responsables. Ello debe expresarse en indicadores puntuales.
Un lugar prioritario hoy lo ocupa este tema en la conversación pública y es también en las decisiones del Estado en donde se debe manifestar esa prioridad. Hoy, nadie puede negar que la violencia de género debe ser una prioridad y no podemos bajar la guardia, ni desde la ley, ni desde la política pública y mucho menos desde el Presupuesto.
La violencia no es un fenómeno aislado ni espontáneo, sabemos que en la infancia las capacidades de niñas y niños son iguales, sabemos ya también que son los aprendizajes sociales y culturales los que, con el tiempo, generan desigualdades que pueden traducirse en discriminación y, finalmente, en violencia.
Por eso debemos trabajar con mujeres y niñas, para identificar el ciclo de discriminación y violencia desde edades tempranas, pero sobre todo debemos trabajar con hombres y niños para que identifiquen, prevengan y combatan esta violencia.
La erradicación de la violencia exige leyes firmes, pero también exige transformación cultural. Ésta sólo podrá darse si trabajamos juntos con el objetivo compartido de vivir en paz y armonía, en colaboración y en respeto.
Desde el Poder Legislativo hemos impulsado cambios relevantes. Como legisladora, ustedes recordarán, desde 2018 promoví iniciativas para lograr la paridad en todo y también todos los grupos parlamentarios lo hicieron. Hoy, esa paridad es una realidad aquí en esta Cámara de Diputados y es gracias a esa paridad que tenemos la posibilidad de tener un diálogo circular con nuestros compañeros hombres.
Hay más diputadas que nunca en la historia, hay más senadoras que nunca en la historia, hay más gobernadoras que nunca en la historia y eso por supuesto importa. Importa porque, cuando las mujeres ocupamos los espacios de representación, la agenda de las mujeres y las niñas deja de ser marginal y se vuelve prioritaria. Pero debemos ser claros: ganar la batalla legal no significa haber ganado ya la batalla social.
¿Hemos avanzado en términos normativos? claro; ¿contamos con marcos jurídicos más robustos? por supuesto; sin embargo, en las calles, en los hogares, en los espacios públicos, muchas mujeres siguen en peligro.
Existe una exigencia legítima de paz y seguridad en nuestro país, y esa inseguridad también golpea, con particular fuerza, a las mujeres y a las niñas.
Este encuentro es, por ello, una oportunidad estratégica. Abrir el diálogo, escuchar a quienes trabajan directamente con las mujeres y las niñas, incorporar evidencia, indicadores y conceptos especializados, nos van a permitir generar instrumentos parlamentarios mucho más eficaces.
Nuestro deber es revisar, perfeccionar y modificar las leyes, para que realmente garantice que las niñas y las mujeres puedan vivir, desarrollarse y ser felices en un entorno seguro.
La Cámara de Diputados asume su papel de manera activa en la agenda internacional de derechos humanos, estimada doctora. Estamos aquí para escuchar, pero, sobre todo, estamos aquí para actuar, para traducir el conocimiento que usted nos dé en reformas concretas; para cerrar las brechas; para fortalecer nuestras instituciones; para acompañar a las mujeres, que hoy demandan justicia y protección.
Erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas es una obligación ética, jurídica y política. Es una responsabilidad que nos exige coherencia, valentía y constancia.
En esta pluralidad de la Cámara de Diputados le decimos todas: gracias por su trabajo, gracias por estar en México, gracias por confiar en las y los legisladores de esta nación.
Sea usted bienvenida y estamos absolutamente atentas a escuchar su intervención, siempre agradeciéndole por su tiempo, por su sororidad y, sobre todo, por su amor a este México para venir a compartir sus hallazgos.
Muchísimas gracias.
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